En Vietnam, sobre todo en las zonas donde se cultiva el arroz, existe la creencia de que cuando las libélulas vuelan a ras del suelo viene la lluvia. De ahí que se piense que cuando las libélulas vuelan alto, vienen buenas noticias.
Casualidad o no, desde entonces algo me incita a no olvidar mi cámara fotográfica cuando voy a salir de casa, un acto reflejo...una convicción interna de que algo volverá a sorprenderme hoy, una inspiración, alguna buena noticia.
Una especie de impulso semejante al del niño pequeño que ansía inmortalizar todo aquello que le fascina a su paso; una sacudida tan particular como la que utilizan las libélulas, de arriba a abajo, para primero lograr elevarse y después volar.
:D
ResponderEliminarIncreíble.... Siendo mas osada has estado increíble ;p
En serio, me encantó... :) (y esta tampoco sabes que sonrisa es... Pero cara de tonta se me ha quedado)
1beso y gracias!